Pilas alcalinas recargables

 

pilas alcalinas recargables

 

Una pila alcalina recargable, conocida igualmente por el nombre de batería alcalina recargable o RAM (Recargable Alcalina Magnesio) es un caso especial de las pilas alcalinas. No son de un solo uso. Son pilas alcalinas especiales diseñadas para poder usarse repetidamente, como en el caso de las baterías recargables de toda la vida, pero en este caso con otra tecnología.

Remarcamos que estamos hablando de alcalinas RECARGABLES, no de alcalinas de “usar y tirar”

Se trata de pilas que funcionan gracias a la corriente eléctrica generada entre el dióxido de manganeso y el zinc, activos ambos electroquímicamente (como todas las alcalinas) pero en este caso es posible revertir el sentido de los procesos químicos que se dan en su interior, convirtiéndola en verdaderas baterías (cuando hablamos de “batería” no es necesario añadir el adjetivo “recargable” ya que las baterías son siempre recargables, a diferencia de las pilas).

 

Particularidades y descripción

 

La característica primordial de una pila alcalina recargable es obviamente el que se puede recargar. Pero vamos a ver otras facetas interesantes que posee.

A la hora de ser fabricada, durante el proceso se las llena de energía. Es decir, una vez salida de la factoría está listas para ser usada, sin precarga. Esta carga inicial va a permanecer intacta durante años lo que la hace sumamente atractiva ya que sus primas las recargables no alcalinas se descargan rápidamente si no son usadas de inmediato.

Lamentablemente no va a tener las capacidades de las pilas alcalinas comunes. En concreto, su capacidad es un tercio menor.

Se trata de una pila muy compacta, sellada a la perfección, perteneciente a la categoría de las secas. No hay que someterla a ningún tipo de cuidado especial.

Una pila alcalina de toda la vida tiene dentro sustacias químicas que al reaccionar generan como consecuencia electricidad. Este flujo eléctrico llega a su fin cuando se han almacenado en el interior demasiados productos derivados de la reacción electroquímica. Todo este proceso es irreversible.

Sin embargo, con la nueva tecnología dentro de una pila alcalina que la hace recargable, estos productos no deseados pueden eliminarse o hacer un camino inverso, como es el caso del zinc en forma de metal que hay en el interior, que es un gran limitador en el funcionamiento de la pila estandar.

 

Pilas alcalinas recargables y medio ambiente

 

El impacto ambiental de este tipo de pilas de múltiples recargas es menor que el causado por sus hermanas las desechables. Por cada batería alcalina que puede ser reutilizada tras cargarla estamos ahorrando a la naturaleza el vertido de una pila.

Además de tardar más en tener que deshacernos de una pila que ya no sirve para más usos, cuando compramos una pila RAM evitamos la creación de residuos de mercurio o cadmio ya que su tecnología precinte de tan nocivos elementos químicos.

 

Tamaños

 

Como el resto de pilas y acumuladores, las RAM poseen los formatos más comunes y que requieren los diversos dispositivos electrónicos.

  • AAA. Son cilíndricas, con 44,5 mm de longitud y un diámetro de 10,5 mm. El voltaje es de 1,4 voltios
  • AA. También son cilíndricas, pero de un tamaño algo mayor, con la misma longitud pero un diámetro superior, en concreto 14,2 mm.
  • C. Estas baterías recargables van a tener tamaños diversos, pero todas ellas van a ser de geometría prismática. Los voltajes también son variados, partiendo de 4,5 V.
  • Pilas Snap-on. Son también llamadas pilas de clip. Hablamos de las típicas pilas de petaca de 9V.

 

Comparativa con otras pilas recargables

 

Aunque las ventajas de las RAM son grandes frente a otras que no son recargables, la verdad es que están muy limitadas en número de recargas. Durante la primera recarga es cuando se va a obtener el mayor rendimiento. Después de este, la capacidad de carga, la energía que va a estar disponible en cada ciclo, va a ir disminuyendo.

El peor escenario posible es cuando la pila sufre una descarga total. Tras esta sólo va a ser posible alimentarla veinte veces más.

El punto débil de las pilas alcalinas es su alta resistencia interna, lo que las hace poco adecuadas cuando necesitamos muchos amperios. Las alcalinas recargables tienen lamentablemente el mismo problema.

Sus mayores competidoras, las NiMH, no tienen problema alguno con las descargas profundas, pudiendo soportar hasta miles de ellas sin que su vida útil se vea menguada. Pero, al contrario que las pilas alcalinas recargables, envejecen con el paso del tiempo, ya sean usadas o no.

Las NiMH y otras baterías recargables comunes tienen también la ventaja de una resistencia interna baja, pudiendo alimentar aparatos con una alta demanda de intensidad de corriente.

 

No hay que recargar pilas alcalinas de un solo uso

 

Hemos estado hablando sobre las pilas RAM o pilas alcalinas RECARGABLES. Uso mayúsculas para este adjetivo ya que sólo las etiquetadas con ese atributo pueden ponerse en un cargador y volver a ser usadas con toda naturalidad.

Las pilas alcalinas sin más no son recargables sino DESECHABLES. Los fabricantes mismos advierten siempre de los peligros que entraña querer recargar una alcalina, debido a la inestablilidad y corrosividad de su componente fundamental, el hidróxido de potasio. El que lo haga se expone a sufrir desde una explosión pasando por escapes de gases peligrosos e incluso un incendio.

Lamentablemente y a pesar de los avisos, hay mucha gente que se pone a recargar estas pilas no aptas para la recarga. Incluso se venden en el mercado cargadores especiales para tal fin. En estos casos “no autorizados” suele intentarse hacer una recarga lenta que evite la acumulación rápida de gases en el interior de la maquinaria electrolítica y además se hace por impulsos.

Los que desean revivir sus alcalinas desechables no suelen insistir mucho con ellas si son sabedores de que estás completamente vacías o agotadas.